sábado, octubre 18, 2014

Mi primera experiencia en un camping


Llegué a casa este lunes 13 de septiembre.  Cansada, con los pies doloridos pero muy feliz y con ganas de repetir en cuanto pueda de nuevo aunque sea por unos días.
Estoy dispuesta a montar de nuevo la tienda, poner los bártulos y dormir en un buen colchón en el suelo (pero con espuma de alta densidad jejeje...).  Eso si, con un colchón de aire debajo para más comodidad.

Para evitar incomodidades (aprendido por la experiencia), me pienso comprar una camilla, de esas de tipo militar para travesías que hacen nuestros soldados que es muy barata y muy fiable.  Sobre ella, recortar el colchón de espuma a su medida y listo.  Es lo más aconsejable y lo recomiendo mucho ya que esta camilla se puede montar y desmontar, lo que la hace muy llevadera para ruteros.

La poca experiencia implica que gasté más de lo debido, tal que con la cuarta parte de lo que llevé me hubiera bastado y sobrado.  ¡Tomad buena nota si sois principiantes!.

El camping de la playa de Vargas en Gran Canaria estaba muy bien: limpio, gente amable, servicio de restaurantes, cafatería, instalaciones deportivas... con unos anocheceres y amaneceres fantásticos.  Mi gran afición a la fotografía se vio recompensada aquí.  Por lo que pongo algunas fotos y con ello acabo la parrafada.  ¡¡Mejor una imagen que mil palabras!!


 Cancha baloncesto.
La usó un grupo deportivo que se lo pasó bomba allí.





Otra imagen del camping.  El exterior es un desierto pero dentro del camping se han cuidado de llenarlo de palmeras y vegetación.






Jugando al futbol.










Un precioso atardecer.



Lo contrario, el amanecer:






















Tras esta mi primera experiencia, sólo estoy segura de algo:  ¡VOLVERÉ!.

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